NIEVE

NIEVECuando el invierno “cae” sobre la montaña, la blancura y el silencio de la nieve lo cubren todo, y  la montaña se vuelve mágica. Recorrer cualquier paraje tiene un encanto añadido.

Raquetas: nos permiten caminar por nieves polvo, blandas o no excesivamente duras. Valles, bosques y modestas cimas,  están a nuestro alcance. No requieren ninguna técnica especial.

Crampones: cuando la nieve adquiere cierta dureza, es lo más indicado para caminar sobre ella. Ayudados por unos bastones  y piolet, podremos caminar sin peligro por valles, laderas y picos. Tampoco requieren una técnica muy depurada, simplemente adaptar la ruta al nivel de los usuarios: desde lo más sencillo, para ir conociendo la técnica, a laderas y picos más técnicos. En principio, se excluyen parajes muy técnicos, como corredores y escalada en hielo.

Esquí de travesía: modalidad que cada vez atrae más gente practicante del esquía que buscan huir de las aglomeraciones y encontrar el silencio. El especial diseño de las ataduras, junto a las cuchillas y pieles de foca sintéticas, nos permiten alcanzar, casi, cualquier cima. Sin duda, la forma más placentera de caminar sobre la nieve. Bajar luego esquiando sus laderas vírgenes es, sin duda, algo que todo esquiador amante de la montaña debe conocer. Una experiencia inolvidable.

En nuestra geografía, hay ascensiones para todos los niveles físicos y técnicos, sin peligro.

 

Necesario cierto nivel de esquí y nivel físico.